miércoles, 26 de diciembre de 2012
martes, 25 de diciembre de 2012
Prometiste curar un corazón y solo lo dejaste. Dijiste amar, sentir e intentar y sólo lastimaste. No está bien jugar con quien te quiere. Sólo quise hacerte feliz, dar lo mejor de mí para ser dos. Prometiste amor, causaste dolor. Sólo esperé por una chispa de amor que encienda el motor de la ilusión y ni eso apareció. Cada día y cada noche esperé, cada día y cada noche lloré. El corazón también se cansa de sangrar. Nada hiciste por volver a confiar. Sola siempre seguí. Una historia no se escribe si no es de a dos. Sólo puedo hablar desde el dolor. Te faltó coraje, te faltó valor. Nunca tomaste las riendas, te la jugaste o intentaste estar un paso adelante. La comodidad y el desamor se apoderó de vos y nunca más volvieron las sonrisas. Hoy quisiera que me sorprendas. Hoy mis latidos por vos se acaban, como tus posibilidades de una historia conmigo. No quisiera que seas un recuerdo pero no tengo más remedio. Este corazón ha sufrido demasiado y se encuentra muy descuidado. Aunque no tenga el valor, la fuerza y voluntad en algún lado lo encontraré. Tendré que cuidar yo de este mismo corazón que a nadie más importa. Y nuevamente aunque cada día y cada noche espere, cada día y cada noche llore un día seré suficiente conmigo. No esperaré más amor y compañía de quien no lo siente. Si no sigo es porque me cansé de ser la única que llora, la única que quiere, se esfuerza y pelea. La única a la que no le importan circunstancias, la única que responde y no piensa en otra cosa.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)