A tí te estoy hablando, a tí. A tí, la que no escucha.
A tí que juegas a ganarme cuando sabes bien que lo he perdido todo.
A tí te estoy hablando a tí aunque te importe poco lo que estoy diciendo.
A tí te estoy hablando, a tí aunque es perder el tiempo.
A tí que te pasó tan lejos el rigor del llanto y la melancolía.
Si nunca dije la verdad fue porque la verdad siempre fue una mentira.
A tí te estoy hablando, a tí aunque te valga madre lo que estoy diciendo.
A tí que te falto el valor para pelear por tí.
A tí que por despecho estas pensando con los pies.
A tí te estoy hablando, a tí tan sorda y resignada.
A tí que duermes con tu orgullo y te dejas tocar con tu rencor barato.
A tí que te gusta ir de mártir repartiendo culpas que son sólo tuyas.
A tí te estoy hablando a tí porque no hay nadie más que entienda lo que digo.
A tí ya no te queda nada y a mí me queda por lo menos este síndrome incurable de quererte tanto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario