miércoles, 26 de agosto de 2009

A tí.

A tí te estoy hablando, a tí. A tí, la que no escucha.

A tí que juegas a ganarme cuando sabes bien que lo he perdido todo.
A tí te estoy hablando a tí aunque te importe poco lo que estoy diciendo.

A tí te estoy hablando, a tí aunque es perder el tiempo.
A tí que te pasó tan lejos el rigor del llanto y la melancolía.

Si nunca dije la verdad fue porque la verdad siempre fue una mentira.
A tí te estoy hablando, a tí aunque te valga madre lo que estoy diciendo.

A tí que te falto el valor para pelear por tí.
A tí que por despecho estas pensando con los pies.

A tí te estoy hablando, a tí tan sorda y resignada.
A tí que duermes con tu orgullo y te dejas tocar con tu rencor barato.

A tí que te gusta ir de mártir repartiendo culpas que son sólo tuyas.
A tí te estoy hablando a tí porque no hay nadie más que entienda lo que digo.

A tí ya no te queda nada y a mí me queda por lo menos este síndrome incurable de quererte tanto.

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