¿Viste cuando decís: "Naa, no puede ser peor"? Bueno, te juro que sí. Sí puede ser peor, sólo es cuestión de esperar al momento en que todo se pone peor.
A veces me pregunto si vale la pena consolarme con la idea de que tengo un plato de comida cada día, vestimenta y voy a una escuela. ¿De qué me sirve eso si vivo de bajón en bajón? Y no alcanza con eso, cada bajón es más profundo que el anterior. Ni que tuviese ganas, por favor.
Ahora el viaje de siempre. Encerrarme (x2) escuchar música a todo volumen, o con mis auriculares hasta quedarme sorda.
No hay comentarios:
Publicar un comentario