viernes, 2 de septiembre de 2011

.

Pedir a gritos una gota de amor. Todo se vuelve a sentir igual. No se que será lo que condiciona mi persona, pero me cuesta sentir. Me cuesta sentir lo que dicen, me lleva más tiempo. Será por eso que se rinden fácil. Será por eso que no encuentro todavía en alguien lo que necesito.
Viejos sentimientos se empiezan a reunir para atacar de nuevo. Para llevárselo todo. Esos sentimientos egoístas que se alimentan de lo poco que es uno, de la poca esperanza. Tal vez sólo estaba cayendo más lento y eso bastaba para sentirse mejor. ¿Cómo frenar la caída? ¿Y si nunca encuentro quien me acompañe? ¿Qué si no soy lo suficientemente fuerte?
¿A quién le importa tanto como a mí?

No hay comentarios:

Publicar un comentario