[...] Eso no tiene nada que ver con la sabiduría verdadera. La auténtica sabiduría te da una única respuesta posible para cada situación y, aquella noche, volver a meterse en la cama era la única respuesta posible. Regresa a la cama, porque te quiero. Regresa a la cama, porque de momento lo que tienes que hacer es descansar y cuidarte hasta que des con una solución. Regresa a la cama para que, cuando llegue la tempestad, tengas fuerzas para enfrentarte a ella. Y la tempestad llegará, querida. Muy pronto. Pero esta noche no. Por tanto: Regresa a la cama. [...]
No hay comentarios:
Publicar un comentario